En situaciones de incertidumbre el oro es el activo refugio por excelencia, pero tiene un gran inconveniente: no paga dividendos ni rentas y suele generar gastos y comisiones. Existen diversas opciones de inversión:

  1. La compra indirecta a través de acciones y Fondos de inversión en empresas mineras así como ETF’s de oro físico y derivados.
  2. La compra con entrega que implica almacenamiento (en casa o en un banco) y se realiza a través de monedas o lingotes de oro.
  3. La compra sin entrega que no implica por tanto almacenamiento por parte del inversor (aunque sí por parte del proveedor) y que se realiza a través de proveedores de prestigio. Por lo que el inversor sólo recibe un certificado en lugar del metal precioso.

Opciones para invertir en oro

La opción más sencilla es comprar directamente el oro, pero supone un elevado riesgo por custodia. Por eso la opción más utilizada es comprar a través de internet la propiedad pero cuyo almacenamiento se realiza en cajas de seguridad de bancos de Suiza.

Factores para invertir en oro

Hay diversos factores que influyen en la cotización del oro. Normalmente el motivo para invertir en oro es la protección frente a la inflación en especial cuando los Bancos Centrales imprimen más billetes. Pero la debilidad del dólar americano y las pérdidas en el mercado de valores, también potencian la cotización del oro.