Al fin y al cabo, el mundo de la política no es más que toda una serie de estrategias de marketing para convencer a los futuros votantes de que deben de confiar en un partido determinado. De hecho, algunos de los políticos más influyentes aseguran que se han sometido a diferentes tipos de cursos de marketing online. Por ejemplo, los más destacados estos momentos son los de la páginas https://benalmadenadigital.es/deusto-formacion/.

El objetivo es aprender ciertas técnicas de manipulación para poder decir lo que el votante quiere escuchar. Además, también se aprende algo que se considera como crucial a la hora de manejar cualquier tema político: y es saber decir aquellas cosas malas de manera que no parezcan tan malas. Por ejemplo, tienen que aprender a manejar cómo dar la noticia de que los resultados económicos no marcha según lo esperado… Y peor aún si estos resultados son frutos de una mala estrategia económica que vendieron como algo que iba salvar la economía.

El mundo de la política no es más que una combinación de estrategias de marketing. Muchas veces el votante elige a un candidato que no es el mejor, que no tiene las mejores propuestas ni un programa completamente definido, pero lo hace precisamente porque ha sabido presentarse mejor y porque sus iniciativas son más aplaudidas.

Desgraciadamente, esto no siempre es positivo. Digamos que es una especie de magia que tendrá una duración determinada: en el momento en el que ésta se evapore, ten por seguro de que el votante verá al político tal cual como es, pero desgraciadamente, ya no podrá hacer nada para poder cambiar las cosas hasta las próximas elecciones.